Cómo migrar el correo de tu empresa sin perder ni un mensaje

"¿Y si perdemos correos importantes?" Es la pregunta que frena a muchas empresas a la hora de cambiar de servicio de correo. La buena noticia: una migración bien planificada es segura, transparente y no se pierde nada. Así es el proceso.

Paso 1: Diagnóstico inicial

Antes de mover nada, se revisa qué tenés hoy: cuántas cuentas, cuánto correo histórico, qué dominio, y a dónde se va a migrar (Google Workspace o Microsoft 365). Planificar evita sorpresas.

Paso 2: Preparar el nuevo entorno

Se crean las cuentas en la nueva plataforma y se configuran los registros DNS (MX, SPF, DKIM, DMARC). Estos registros son los que aseguran que tu correo llegue y no caiga en spam.

Paso 3: Copiar el correo histórico

Acá está la clave para no perder nada: se copian todos los correos, carpetas y contactos al nuevo entorno antes de hacer el cambio final. Mientras tanto, seguís usando tu correo actual con normalidad.

Paso 4: El cambio (sin interrupciones)

Una vez todo está copiado y verificado, se apunta el dominio al nuevo servicio. El correo nuevo empieza a llegar a la nueva plataforma, y el histórico ya está ahí esperándote. El equipo casi ni nota el cambio.

Paso 5: Verificación y ajustes

Se confirma que todo funciona: envío, recepción, dispositivos móviles sincronizados, firmas y filtros. Recién ahí se considera completa la migración.

El error que hay que evitar

El error más común es hacer el cambio "a lo bruto": apuntar el dominio al nuevo servicio sin haber copiado primero el histórico. Ahí sí se pierden correos. Por eso la planificación importa tanto.

Mejor acompañado

Una migración tiene varios puntos técnicos (DNS, sincronización, dispositivos) donde un error cuesta caro. Hacerlo con apoyo profesional te da tranquilidad y continuidad.

En Krogner realizamos migraciones de correo empresarial sin pérdida de datos y sin interrumpir tu operación. ¿Querés migrar tranquilo? Escribinos por WhatsApp.