¿Tinta o láser? Cómo elegir la impresora correcta para tu negocio

La impresora es de los pocos equipos donde el precio de compra dice muy poco sobre lo que vas a gastar. Una impresora de ₡40.000 puede salirte más cara en un año que una de ₡150.000, dependiendo de cuánto imprimás y de lo que cueste reponerle la tinta. Esta guía es para elegir con el número que de verdad importa.

El número que hay que mirar: costo por página

Olvidate un momento del precio del equipo. Lo que define el gasto real es cuánto te cuesta cada página impresa:

Costo por página = precio del consumible ÷ páginas que rinde

Un cartucho de ₡25.000 que rinde 400 páginas sale a ₡62 por página. Un tanque de tinta de ₡8.000 que rinde 6.000 páginas sale a ₡1,3 por página. La diferencia, en un año de uso de oficina, son cientos de miles de colones.

Cuando compares modelos, buscá el rendimiento del consumible (viene en páginas) y hacé esa división. Es el ejercicio de dos minutos que más plata ahorra en esta compra.

Las tres tecnologías, sin vueltas

Tinta con cartucho

El equipo es lo más barato de comprar y lo más caro de mantener. Los cartuchos rinden poco y cuestan proporcionalmente mucho.

Sirve si: imprimís muy poco y de forma esporádica, o necesitás algo puntual para la casa.

Cuidado: si la dejás semanas sin usar, los cabezales se secan y terminás gastando tinta en limpiezas. Es el peor escenario posible: pagar por tinta que nunca llegó al papel.

Tinta continua (sistema de tanque)

El equipo cuesta más al inicio, pero la tinta viene en botellas y el costo por página cae dramáticamente. Es la opción que más cambió el mercado en los últimos años.

Sirve si: imprimís volumen moderado o alto a color — facturas con logo, material de venta, fotos, etiquetas.

Cuidado: sigue siendo tecnología de inyección, así que necesita uso regular para que no se sequen los cabezales. Si imprimís una vez al mes, no es para vos.

Láser

Usa tóner en polvo, no tinta. Imprime rápido, el texto sale nítido y el tóner no se seca, así que aguanta perfectamente los períodos sin uso.

Sirve si: imprimís mucho texto (contratos, reportes, órdenes) o si la impresora pasa días sin usarse y necesitás que funcione cuando la prendés.

Cuidado: el color en láser es caro. Si tu negocio imprime material a color con frecuencia, la tinta continua suele convenir más.

La regla rápida para decidir

Tu situación Lo que conviene
Imprimís poco y esporádico Tinta con cartucho (o mejor: mandá a imprimir afuera)
Volumen medio/alto a color Tinta continua
Mucho texto en blanco y negro Láser
Pasa días o semanas apagada Láser, sin dudarlo
Facturación electrónica, tiquetes Impresora térmica de punto de venta

Lo que casi nadie revisa (y después reclama)

Un caso aparte: etiquetas y punto de venta

Si tu negocio necesita imprimir etiquetas, códigos de barras o tiquetes, no busqués una impresora de oficina. Son equipos distintos: impresoras térmicas, que no usan tinta (imprimen por calor sobre papel especial) y están hechas para trabajar todo el día. Es el tipo de equipo que se ve en supermercados y bodegas.

En resumen

No compres por el precio del equipo: calculá el costo por página y multiplicalo por lo que imprimís al mes. Si es mucho texto o la impresora va a estar apagada seguido, láser. Si es volumen a color, tinta continua. Y siempre, siempre, confirmá que el consumible se consiga aquí.

En Krogner manejamos impresoras, multifuncionales, tintas y tóner, incluyendo equipos de punto de venta y etiquetado. Si nos contás cuánto imprimís al mes y de qué tipo, te decimos cuál te conviene de verdad — escribinos por WhatsApp.

Los precios y rendimientos mencionados son de referencia y varían según el modelo.