Puntos de red CAT6 y fibra óptica para oficinas, bodegas y plantas, con un rack ordenado, cada cable etiquetado y cada punto probado antes de entregarlo.
El precio final depende del alcance. Contanos tu caso y te cotizamos sin compromiso.
Los switches y los access points se renuevan cada cierto tiempo; el cable que va dentro de las paredes se queda muchos años. Por eso conviene hacerlo bien una vez: categoría CAT6 en instalaciones nuevas, recorridos ordenados y puntos de sobra donde se sabe que la oficina va a crecer.
Un conector mal ponchado o un cable doblado de más puede dar conexión y aun así perder paquetes. El síntoma es una red lenta o que se corta a ratos, y se termina culpando al proveedor de internet o a la computadora. Por eso cada punto se prueba con un equipo de medición antes de entregarlo.
Cada punto queda etiquetado en la pared y en el patch panel con el mismo número, y se entrega un listado de qué va a dónde. Cuando algo falla, se encuentra en minutos. Cuando cambiás de proveedor, el que llega no tiene que adivinar.
Por WhatsApp: cuántos puestos, si es oficina nueva, ampliación o reorganización, y un plano si lo tenés.
Medimos distancias al rack y vemos por dónde puede pasar el cable. Es lo que más define el precio.
Con el detalle de materiales y mano de obra, para que sepás qué estás pagando.
Instalamos, probamos cada punto y te entregamos la documentación.
Se cotiza por punto, y el precio depende sobre todo de la distancia al rack y de por dónde pasa el cable (cielo raso, canaleta o tubería). Por eso se cotiza después de una visita: dos puntos iguales en el papel pueden costar muy distinto en el sitio.
Para una instalación nueva, CAT6. La diferencia de precio es pequeña frente al costo de la mano de obra, y el cableado dura muchos años: conviene que aguante lo que venga.
Que cada punto se prueba con un equipo que mide si cumple la categoría. Sin certificar, un punto puede funcionar a medias y provocar lentitud o cortes que después se confunden con fallas de la red.
100 metros por tramo en cobre, contando los cables de conexión en cada extremo. Más allá hace falta un switch intermedio o fibra óptica.
Sí. Etiquetar, peinar y documentar qué va a dónde es de lo que más tiempo ahorra después: cuando algo falla, se encuentra en minutos en vez de horas.
Contanos cuántos puestos son y mandanos un plano o unas fotos del espacio. Te decimos cómo lo haríamos.